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Váyase Sr.Camps, váyase a la cárcel

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¿Qué hemos hecho nosotros para merecer esto? Por qué no los meten a todos en la cárcel y que nos gobierne Leticia Sabater, que aunque tenga bigotillo no se gasta tanta pasta en tintes ni en trajes a medida:

Corrupción a toda Costa

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A Ricardo Costa se le está poniendo cara de Piñata. Y no es para menos porque, las hostias, se las está llevando a manos llenas.

La Piñata Costa viene más cargada de regalitos y sorpresas que un huevo Kinder, algunas de ellas valoradas en 20.000 euros (maldita la hora, pensará su mano izquierda).Hay que tener los huevos muy gordos para aparecer ante los medios como si no pasara nada. ¿Habrá perdido la conciencia durante 2 minutos 17 segundos viendo el estreno de Flashforward? Porque, o es el político más temerario del ruedo patrio o que no tiene vergüenza torera para cortarse la coleta y dimitir.

Ahora que el sumario del caso Gürtel va destramando lo tramado por Correa, el argumento de este thriller ché tiene a Ricardo Costa como estrella superinvitada. Adulado, obsequiado e infinitamente agasajado, Costa es el paradigma de la corrupción popular. Un político de guante blanco y negro futuro. Un cadaver político que ha perdido completamente su sexto sentido y, en ocasiones, pasea entre los vivos como si nada. Si ya lo decía Mecano, 'que aunque el juicio final nos trate por igual, aquí hay gente de rancio abolengo'.

No es serio este cementerio, como tampoco lo son estos populares, enrocados en conspiraciones, tramas y maniobras orquestales en la oscuridad. Cualquier cosa, menos ejercer oposición. ¡Como está el Palacio, señores! Y ya que la peli va de zombies políticos, permitidme un epitáfio: Toda Corte plebeya necesita bufones. Al Partido Popular de Valencia, les sobran.

Lo que se avecina, vecina

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Ya tenía yo ganas de hincarle el diente al caso Gürtel. Esa trama de corrupción con nombre de mueble de Ikea, pero bastante más compleja de desmontar que la mesa Mäikel o la estantería Benno.

Siempre he pensado que los bigotes sólo traen problemas al PP. Será por las reminiscencias de una España gris oscuro casi negro, donde se estilaba mucho, o por el carácter prepotente que impregnan los mostachos a sus afiliados.

La verdad es que la tarta de cumpleaños debió ser grande, a tenor de la cantidad de invitados al festín: casi 70 implicados, de los que evitaré dar nombres puesto que ya aparecen todos los días en las prensa.
Allí me colé y su fiesta me planté. Allí estaban el pijo insoportable, el sastre arrepentido, el bigotes, la mujer del bigotes, el que no se enteraba de nada, la tesorera que no sabía sumar, varios palmeros, la madre que los parió y hasta el Cid Campseador. Todos menos la niña del cumpleaños, que estaba con su padre, Mariano Rajoy. Ríete tú. Si llega a saber esto antes José Luis Moreno, los contrata a todos para la tercera temporada de ‘Lo que se avecina’. La audiencia estaría asegurada, aunque sólo fuera la Nacional.

Y es que ya puede ZP subir los impuestos hasta el infinito y más allá, que la oposición no puede nadar y guardar la ropa, digo la sucia, a la vez. Ni los gallardos alcaldes, ni las aguerridas presidentas, ni las alcaldesas tipo ‘holasoytumenstruación’ consiguen mantener a flote un barco que va a pique.
Esto es como el Titanic pero, aquí, la banda de música toca a todo trapo la sintonía del PP para que los que tienen que tomar cartas en el asunto hagan oídos sordos. Rajoy, hoy al ser preguntado por el caso Gürtel, responde: “En Valencia, como todos los españoles, apoyan la candidatura de Madrid 2016 y se van a llevar una alegría”. Me he perdido. A ver, dónde iba la comitiva olímpica, ¿a Copenhague o a los Cerros de Ubeda?